La utilización de agua subterránea ha aumentado a lo largo de los años por motivos como su bajo precio o su almacenamiento, que es decenas o centenares de veces superior a su alimentación media anual. Estas aguas se sitúan en acuíferos y sirven para el abastecimiento.
Los acuíferos son una fuente clave de agua potable y sirven como sustento de ecosistemas naturales, por eso es tan importante hacer un seguimiento de su estado.
Tienen una gran capacidad de absorción, ya que cuando hay una época de precipitaciones, se filtra por el suelo y se almacena dentro de las rocas, ya que pasa por sus grietas. Posteriormente, cuando se quiere hacer uso de ella, se utilizan los pozos, aunque esta actividad hay que realizarla de manera consciente, ya que estos acuíferos se podrían secar debido al exceso de extracción.
La contaminación por actividades agrícolas y urbanas amenaza su calidad y disponibilidad, lo que afecta directamente al medioambiente.
Aún así, estas amenazas pueden prevenirse con la actuación de Depma ECA realizando muestreos de estas aguas e identificando esos contaminantes.
Principales problemas y desafíos en los Acuíferos
Contaminantes: pesticidas, metales pesados, desechos industriales…
Desertificación y agotamiento: Pérdida de la capacidad productiva del suelo debido a factores como la destrucción de la cubierta vegetal, la erosión y la sobreexplotación de acuíferos. Esta última contribuye significativamente a la desertificación.
Cambio climático: las alteraciones en los patrones de precipitación y el aumento de las temperaturas han causado la disminución de la infiltración del agua a los acuíferos.
Tipos de Contaminantes en Acuíferos
Contaminantes industriales: Hidrocarburos, metales pesados, solventes.
Contaminantes agrícolas: Nitratos, pesticidas y fertilizantes.
Contaminación urbana: Aguas residuales, lixiviados de vertederos.
Contaminación natural: Arsénico, florero en aguas subterráneas.